API e integraciones Interfaces que conectan realmente sus sistemas.
¿Para qué?
Las integraciones bien diseñadas no solo ahorran clics, sino también errores.
Muchas empresas ya utilizan varios sistemas digitales: tienda online, ERP, CRM, PIM, gestión de existencias, portal, base de datos, solución de envíos, proveedores de pagos o plataformas externas. El problema no radica en las herramientas individuales, sino en las lagunas que existen entre ellas.
Si los datos no fluyen automáticamente, su equipo tiene que realizar un trabajo adicional. Esto supone una pérdida de tiempo, genera errores y dificulta el control de los procesos. Ahí es precisamente donde entramos nosotros.
Desarrollamos interfaces e integraciones API que conectan los sistemas de forma eficaz, transfieren datos de manera fiable y documentan los procesos técnicos de forma clara.
- API e interfaces desarrolladas a medida
- Integración de sistemas ERP, CRM, PIM, tiendas online, portales y bases de datos
- Integración de plataformas, herramientas y servicios externos
- Flujos de datos automatizados entre los sistemas existentes
- Gestión de errores, registro y supervisión
- Base técnica fácil de mantener para un desarrollo a largo plazo
Servicios
API, interfaces y conexiones entre sistemas, todo de un solo proveedor.
No desarrollamos integraciones de forma aislada, sino teniendo en cuenta sus sistemas, datos y procesos de trabajo. De este modo, se crean conexiones que se implementan de forma técnicamente impecable y que se adaptan a largo plazo a su entorno de software.
Bien clasificado
Las API conectan sistemas. La integración de datos permite aprovechar los datos.
Las API y las integraciones suelen constituir la base técnica que permite que los sistemas se comuniquen entre sí. Se encargan de que los datos puedan transmitirse, consultarse o actualizarse.
La integración de datos suele ir un paso más allá: en este ámbito, la atención se centra más en la calidad de los datos, los modelos de datos, la combinación de diversas fuentes, las transformaciones y la cuestión de cómo utilizar la información de forma adecuada en todos los sistemas.
En muchos proyectos, ambos aspectos van de la mano. Por ello, no solo nos aseguramos de que una interfaz funcione técnicamente, sino también de que los datos subyacentes estén bien estructurados y puedan utilizarse de forma adecuada en el sistema de destino.
Así es como trabajamos
De la idea de una interfaz a una integración sólida.
No empezamos por el código, sino por el proceso que hay detrás. Solo cuando queda claro qué sistemas intervienen, qué datos deben fluir y qué debe suceder en caso de error, se puede desarrollar una solución técnica fiable.
Comprender los sistemas y los procesos
Aclaramos qué sistemas deben conectarse, qué datos se necesitan y dónde se producen actualmente tareas manuales, duplicidades en el mantenimiento o errores.
Planificación de flujos de datos e interfaces
Definimos estructuras de datos, responsabilidades, lógica de transferencia, requisitos técnicos y casos de error relevantes. De este modo, se crea una integración que no solo funciona a corto plazo.
Fomentar la integración
Nos encargamos de la implementación técnica de las API, las interfaces, las transferencias de datos o las sincronizaciones, y conectamos entre sí de forma fiable los sistemas implicados.
Pruebas, funcionamiento y desarrollo posterior
Probamos escenarios típicos, verificamos los flujos de datos y tenemos en cuenta el registro de eventos, la gestión de errores y la facilidad de mantenimiento. Tras la puesta en marcha, nos encargamos de las adaptaciones, las ampliaciones y el mantenimiento técnico.
Servicios complementarios
Ámbitos en los que las API tienen un gran impacto.
Las interfaces suelen constituir la base técnica de soluciones digitales de mayor envergadura. Por ello, las API y las integraciones están estrechamente relacionadas con otros servicios.
Preguntas importantes sobre las API, las interfaces y las integraciones.
Es bueno saberlo.
En principio, es posible integrar sistemas muy diversos, siempre que ofrezcan posibilidades técnicas de acceso. Entre ellos se incluyen, por ejemplo, sistemas ERP, CRM, PIM, de gestión de existencias, tiendas online, bases de datos, portales, mercados online, servicios de envío, proveedores de pagos o plataformas externas.
Sí. Desarrollamos API personalizadas cuando es necesario que los sistemas existentes faciliten datos o funciones. Para ello, prestamos especial atención a que las estructuras sean claras, a la seguridad, a la documentación y a la capacidad de ampliación a largo plazo.
Sí. Podemos analizar, estabilizar, ampliar o reestructurar las interfaces existentes. Esto resulta especialmente útil cuando las integraciones son propensas a errores, están mal documentadas o ya no se ajustan a los procesos actuales.
Una buena integración debe detectar los errores y hacerlos comprensibles. Por ello, en función del proyecto, tenemos en cuenta el registro de eventos, los mensajes de error, la lógica de repetición y unos procesos claros para gestionar los datos erróneos o los problemas de conexión.
Sí. En función de las necesidades, los datos pueden transmitirse de forma unidireccional o sincronizarse entre varios sistemas. En este sentido, es importante aclarar de forma inequívoca qué sistema es el principal para cada tipo de datos.
Sí, siempre que ello permita reducir el trabajo manual de forma habitual o evitar errores. No todas las integraciones tienen por qué ser grandes y complejas. A menudo basta con una interfaz específica para simplificar considerablemente un proceso recurrente.
Listos cuando usted lo esté
Díganos cuál es el problema.
¿Un proceso le lleva demasiado tiempo? ¿Un sistema no funciona como debería? ¿Le falta una solución? Descríbalo en una frase y le diremos qué se puede hacer.